07 diciembre 2016

Traceur


La primera vez que vi la palabra «parkour», creo que fue en un artículo de la Wikipedia sobre un videojuego llamado «The Saboteur» (que recuerdo como uno de mis juegos favoritos, por cierto). Cuando conocí otro juego llamado «Mirror Edge» (sólo jugué la demo), no sabía que eso era el parkour :P. Después, comenzaron a aparecer en las redes sociales todos esos videos de parkouris... ehr, traceurs, como los que imitan a ese personaje de Assassin's Creed (no lo jugué). ¡Ups! ¿por qué tantos videojuegos metidos en el tema? Hmmm... ¿será porque lo que hace tan atractivo el parkour es que la persona se pueda mover como un «muñequito»?

En marzo de este año, me decidí a intentar aprender algunos movimientos. Para hacerme una idea, comencé con un libro llamado «Basic Parkour» de Sam Fury. Luego, seguí buscando material en Internet. Hay muchísimos tutoriales, hay una «parkourpedia» (tal vez no necesitaba el libro :S). En Youtube, me gusta mucho el canal de los Tapp Brothers porque lo explican todo a nivel «puedes hacerlo en casa»; además que dan muchos consejos sobre entrenamiento, seguridad, y varios temas relacionados. Otro canal que me pareció muy bueno, especialmente en lo referente a los saltos - vaults - es el del canal «Fight or Flight Academy». Es muy bueno porque cuando explican los vaults (usemos la jerga del oficio :P), lo hacen partiendo el movimiento en etapas, de manera que uno puede practicar y entender en dos tiempos separados. Es que a veces, por más cámara lenta que pongan, cuesta trabajo entender cómo es que uno va del inicio al final.

Mi práctica no ha ido muy lejos que digamos. Mis días de parkour son cuando salgo a trotar, que a duras penas es una vez a la semana. No he intentado hacer ningún vault por una mezcla de cobardía y no saber qué cosas saltar. Me he enfocado en el rollo/bote/roll, que me parece lo más básico que uno debe aprender. Mucho antes de conocer el parkour, una vez dí un «parkour roll» cuando me tropecé en el trabajo por andar corriendo; por salvar el orgullo ¡y mi nariz!, inconscientemente me salió. Tal vez es por eso que me he empeñado tanto en aprenderlo. Aparte del roll, he practicado la «media luna/cartwheel». Cuando era adolescente (hace sólo veinte añitos ¡joder!), me habían enseñado a hacerla en una academia de Kung-fu (donde me dediqué a adquirir el Wushu... por dos o tres meses :S). Buscando videos, encontré el canal de unas niñitas gimnastas. No sé, me da la impresión que si alguien me viera, diría algo como «¡viejo pervertido!», pero igual, de todos los tutoriales que miré, esas niñitas lo explicaban tan fácil que es la referencia que he usado para practicar. Todavía no me sale tan bien como quisiera, pero ahí voy.
Actualmente, aparte del roll, mi idea es mezclar la media luna con la parada de manos. Hace unos meses la he estado intentado con el tradicional método de tumbarse junto a un muro. De los videos que busqué para esto (en Youtube) , me pareció bueno el de «Calisthenicmovement». Debí haber mirado estos videos antes porque la primera vez cometí el peligroso error de no planear el... ehmm... volverse a parar de pies. Fue que en lugar de regresarme al muro, me fui de espaldas, y por miedo a lastimarme la columna, me tumbé sobre un hombro y la cabeza. Afortunadamente, hasta ahora no he experimentado consecuencias adversas tras ese «accidente», salvo la manía de meter videojuegos en mi discurso ¡JA!

El año que viene, me gustaría encontrar gente y lugares para practicar; así es más seguro, eficiente y divertido. Por lo pronto, quiero lograr pararme y caminar de manos. No aspiro a llegar a ser tan hábil como los Tapp, eso ya es nivel Prototype, para mí. ¿Han jugado ese juego?

08 septiembre 2016

El Más Grande Detective


Asumo que al leer el título están pensando en nuestro querido Sherlock Holmes. Bueno, al menos el «más grande detective de la ficción», porque según vi en Cracked, hay un personaje llamado Eugène François Vidocq... pero, no, aquí estamos hablando de Sherlockcito :P

En estos tiempos, tal vez la «Sherlockmanía» se debe a Benedict Cumberbatch ¿no?; comenzando un poco antes con las dos películas de... el tío que hace de Iron Man. Por cierto, ¿sabían que antes de ser Watson, Jude Law salió en un episodio de la «antigua» (la de Granada, con Jeremy Brett) serie de Sherlock Holmes? Es que en estos días me vi el episodio de «The Adventure of Shoscombe Old Place». En otros tiempos, en los 80s y 90s, la  onda era precisamente aquella serie «antigua» (digo, supongo, porque no recuerdo que la dieran en mi Colombia). Sin embargo, apuesto que muchos internautas siguen pegados de Jeremy Brett porque es lo mejor que hay (luego hablamos de eso). Las series de ahora, la de Benedict y la otra, «Elemental», aunque tienen sus puntos interesantes - no necesariamente en lo de ser llevadas a la época actual, que ya se ha hecho en películas, e incluso en el futuro con dibujos animados -, me parece... que carece de romanticismo. La primera me la vi hasta cuando apareció Moriarty; me parece un poco «facebookera», no sé cómo explicarlo. La otra, me gustaba que hubiera una doctora Watson y que fuera la divina Lucy Liu, pero el Sherlock me pareció todo desaliñado y no pasé de medio episodio (además, se trababa a cada rato el video ¡JA!).

Cuando era niño, lo único que reconocía era el cliché del personaje, con el gorro, la lupa y la pipa. Me parecía que se trataba de alguien muy inteligente y misterioso, pero nada más. También me había visto una película llamada «The Adventure of Sherlock Holmes¨s Smarter Brother». En la tele también llegaron a dar algunas otras películas de Sherlock, de las cuales sólo recuerdo aquellas en que Sherlock «revive» en la era moderna (léase los 80s y 90s). En una, creo que iba en una máquina del tiempo, detrás de Jack el destripador. Otra, era como una comedia romántica. La que sí me gustó mucho fue «1994 Baker Street: Sherlock Holmes Returns». No soy el único que piensa que es el piloto de una serie, y que hubiera sido una muy buena. Otra película muy buena es «Without a Clue», que es una comedia en la que Watson es el verdadero detective, y Sherlock es un actor contratado por él. Sólo hasta el año pasado, que la encontré por ahí en Youtube, me dí cuenta de lo graciosa que era, porque años atrás no entendía mucho de lo que pasaba.

Hace unos cuantos años, me encontré unos libritos de algunas aventuras resumidas/abreviadas, de esas que hacen para los que estudian inglés. Sólo fue hasta entonces que leí algo de Sherlock Holmes. Aunque la colección completa de Sherlock Holmes abunda en Internet - en Kindle es gratis -, el año pasado compré una versión impresa y me las estuve leyendo. Algunas, me las había visto en la serie de Granada, así que me las salté porque ya sabía qué iba a pasar (aunque otras me las volví a ver o a leer, respectivamente, por curiosidad; realmente no cambia mucho, aunque la serie le arregla bien algunos detallitos; por ejemplo, en esa «The Adventure of the Golden Pince-nez»). Volviendo a lo de esta serie, el encanto general que tiene me parece que tiene que ver con ser la más fiel y moderna (al mismo tiempo) que se ha hecho hasta ahora. Es tan bonito ver todo lo de aquella época, mezclado con los acontecimientos. También está Jeremy Brett, que hace ver a Sherlock Holmes tan genuino; esto va a sonar muy de cajón, pero sí: parece darle vida al personaje. Tal vez es por la excentricidad y elegancia o ademanes que muestra. De seguro, hay mucho más material por ver; no soy un fan tampoco, y me habré perdido de otras cosas. Por cierto, no se pueden perder «Dr. Bell & Mr. Doyle: The Dark Beginnings of Sherlock Holmes». Son unos cuantos episodios ficticios en los que el escritor de la obra resuelve algunos misterios con el personaje real que inspiró la creación del detective. Los vi en Youtube el año pasado; estaban en español. Ahhh, otra cosa que me acordé:  El año pasado leí un libro muy interesante llamado «Mastermind: How to Think Like Sherlock Holmes», de la autora Anna Konnikova. Sí, hay otros libros por ese estilo, pero igual, los dejo con una frase de ella que me gustó mucho (intentaré traducirla :P):

 «La mente más poderosa es la mente serena. Es la mente que está presente, es reflexiva, atenta a sus pensamientos y a su estado» A. K.

14 julio 2016

Tres Nuevas Delicias - Parte 3


Kaitenzushi (de 100 yenes)
Ahora es muy popular el sushi en todos lados ¿verdad? Tal vez, por lo popular que es, tenemos como dos «tendencias» de sushi, nacidas del «legendario sushi», preparado con arte; con reglas para todo, desde la forma de afilar los cuchillos, pasando por la etiqueta para los clientes, hasta aquello de que las mujeres no pueden ser chef de sushi (Top Five Old Wives’ Tales: Why Women Can’t Cut It as Sushi Chefs). En la televisión japonesa, de vez en cuando hacen reportajes sobre puestos de sushi en otros países, donde su estilo de preparación es un poco... hmm... digamos «demasiado libre». Bueno, no tanto el estilo es lo que hace bajar el monóculo a los japoneses, sino que simplemente está mal preparado (por ejemplo, lo de cómo afilar los cuchillos). Ciertamente, un sushi no es una masa de arroz apelmasado a la que se le echa cualquier cosa, pero igual, en otros países también ha de haber sushi muy apetitoso.  Luego está el sushi que a mí me gusta: el de 100 yenes :P Las razones...


OK, sí, el precio

No es por mera tacañería. Pensemos en esto: En una «sushilería» tradicional, los bocados tienen unos precios que varían entre 200, 500 y de ahí en adelante. Tendrías que estar haciendo cuentas mentales para no pasarte del presupuesto; puedes evitar los pescados más costosos, pero te aburrirías de comer los baratos y te decepcionaría no poder comer de los que más te gustan si son un poco caros, todo mientras «sigues» las normas de etiqueta. Un almuerzo regular cuesta 500 yenes. Una pizza puede costar 3.000 yenes. Ambos, sin el costo extra de la frustración y la intranquilidad. En cambio, en el de 100 yenes (108 con el impuesto, por ahora), aunque te encuentres con uno que otro bocado de 200 yenes y otros ítems del menú adicional, puedes planear una engullida masiva de sushi.


El Sabor

Me da la impresión que estos locales de 100 yenes tienen el espíritu de las comidas rápidas. ¡No por nada tienen onigiri de hamburguesa con queso derretido! Aquí no hay el pecado de pedirle al chef que prepare un montón de bocados iguales: mientras haya demanda, puedes atacar el salmón o lo que sea, a diestra y siniestra. Bueno, sí, se hacen notar los bocados con mayonesa y queso; sin mencionar la presencia de los tacos y las papas a la francesa. A lo mejor estos locales son una vergüenza para los puritanos del sushi, pero es que de lo que hay para escoger todo es delicioso.


El Sistema

En cada puesto tienen una pantalla táctil (a veces en varios idiomas, aunque como ponen las fotos, creo que uno se termina aprendiendo los nombres en japonés a lo Rosetta Stone) con la que puedes ordenar algún plato que no aparezca tan a menudo en la... barra transportadora (tuve que buscar la palabra en la Wikipedia), y entonces te llega en el famoso trencito. También está la máquina servidora de cerveza en la que pones el vaso y... pensándolo bien, no sé que mérito adicional tiene sobre un simple dispensador :s ¡Ah, y no puede faltar el receptáculo especial para los platos vacíos! Por cada cinco platos que metas hay un juego en el que puedes ganar un juguetito o alguna otra chuchería.


En suma, el kaitenzushi de 100 yenes es económico, sabroso y divertido. Sin embargo, parece que no es muy aconsejable comer sashimi (pescado crudo) tan a menudo. Dicen que por eso los japoneses sufren tanto de cáncer del estómago o algo así. Ahh, y para agrandar la amenaza, también hay otros puestos en los que te sirven arroz en un tazón grande (donburi) con varios tipos de sashimi encima, y luego le echan un condimento que se combina con té (ochazuke), exageradamente sabroso. Por cierto, mis pescados favoritos (mezclando idiomas por el método «Rosetta Sushi»)  son el salmón, maguro, kampachi, y sanma. Si no han visto cómo lucen estos puestos, pueden buscar en las imágenes de Google por kurazushi o くら寿司 que es la cadena de locales en la que estaba pensando cuando escribí.