14 julio 2016

Tres Nuevas Delicias - Parte 3


Kaitenzushi (de 100 yenes)
Ahora es muy popular el sushi en todos lados ¿verdad? Tal vez, por lo popular que es, tenemos como dos «tendencias» de sushi, nacidas del «legendario sushi», preparado con arte; con reglas para todo, desde la forma de afilar los cuchillos, pasando por la etiqueta para los clientes, hasta aquello de que las mujeres no pueden ser chef de sushi (Top Five Old Wives’ Tales: Why Women Can’t Cut It as Sushi Chefs). En la televisión japonesa, de vez en cuando hacen reportajes sobre puestos de sushi en otros países, donde su estilo de preparación es un poco... hmm... digamos «demasiado libre». Bueno, no tanto el estilo es lo que hace bajar el monóculo a los japoneses, sino que simplemente está mal preparado (por ejemplo, lo de cómo afilar los cuchillos). Ciertamente, un sushi no es una masa de arroz apelmasado a la que se le echa cualquier cosa, pero igual, en otros países también ha de haber sushi muy apetitoso.  Luego está el sushi que a mí me gusta: el de 100 yenes :P Las razones...


OK, sí, el precio

No es por mera tacañería. Pensemos en esto: En una «sushilería» tradicional, los bocados tienen unos precios que varían entre 200, 500 y de ahí en adelante. Tendrías que estar haciendo cuentas mentales para no pasarte del presupuesto; puedes evitar los pescados más costosos, pero te aburrirías de comer los baratos y te decepcionaría no poder comer de los que más te gustan si son un poco caros, todo mientras «sigues» las normas de etiqueta. Un almuerzo regular cuesta 500 yenes. Una pizza puede costar 3.000 yenes. Ambos, sin el costo extra de la frustración y la intranquilidad. En cambio, en el de 100 yenes (108 con el impuesto, por ahora), aunque te encuentres con uno que otro bocado de 200 yenes y otros ítems del menú adicional, puedes planear una engullida masiva de sushi.


El Sabor

Me da la impresión que estos locales de 100 yenes tienen el espíritu de las comidas rápidas. ¡No por nada tienen onigiri de hamburguesa con queso derretido! Aquí no hay el pecado de pedirle al chef que prepare un montón de bocados iguales: mientras haya demanda, puedes atacar el salmón o lo que sea, a diestra y siniestra. Bueno, sí, se hacen notar los bocados con mayonesa y queso; sin mencionar la presencia de los tacos y las papas a la francesa. A lo mejor estos locales son una vergüenza para los puritanos del sushi, pero es que de lo que hay para escoger todo es delicioso.


El Sistema

En cada puesto tienen una pantalla táctil (a veces en varios idiomas, aunque como ponen las fotos, creo que uno se termina aprendiendo los nombres en japonés a lo Rosetta Stone) con la que puedes ordenar algún plato que no aparezca tan a menudo en la... barra transportadora (tuve que buscar la palabra en la Wikipedia), y entonces te llega en el famoso trencito. También está la máquina servidora de cerveza en la que pones el vaso y... pensándolo bien, no sé que mérito adicional tiene sobre un simple dispensador :s ¡Ah, y no puede faltar el receptáculo especial para los platos vacíos! Por cada cinco platos que metas hay un juego en el que puedes ganar un juguetito o alguna otra chuchería.


En suma, el kaitenzushi de 100 yenes es económico, sabroso y divertido. Sin embargo, parece que no es muy aconsejable comer sashimi (pescado crudo) tan a menudo. Dicen que por eso los japoneses sufren tanto de cáncer del estómago o algo así. Ahh, y para agrandar la amenaza, también hay otros puestos en los que te sirven arroz en un tazón grande (donburi) con varios tipos de sashimi encima, y luego le echan un condimento que se combina con té (ochazuke), exageradamente sabroso. Por cierto, mis pescados favoritos (mezclando idiomas por el método «Rosetta Sushi»)  son el salmón, maguro, kampachi, y sanma. Si no han visto cómo lucen estos puestos, pueden buscar en las imágenes de Google por kurazushi o くら寿司 que es la cadena de locales en la que estaba pensando cuando escribí.

28 junio 2016

Tres Nuevas Delicias - Parte 2


Comida Mexicana

Hace unas semanas, estuve en un restaurante mexicano («El Pancho». Al parecer muy popular en la comunidad extranjera) Habían muchísimos platos en el menú. Algunos los veía por primera vez. Me gustaría ir de nuevo, algún día, para probarlos. Ese día me comí unas enchiladas muy deliciosas. Las escogí porque la foto de la enchilada se veía muy «sexy» ¡JA! La tortilla blandita, rellenita de pura carne y otras cosas, casi flotando en la salsa... ¡ahhh!

De las recetas que involucran tortillas, me parece un poco difícil señalar la diferencia entre ellas: Burrito, Taco...¡ups, no me acuerdo de más, jaja! La enchilada sí la distingo porque es como ensopada en la salsa... (repito: ¡ahhh!). Viendo el menú, parece que lo que varía es el uso de harina de maíz o del maíz así no más. Justo en estos días, hablé con unos mexicanos sobre esto, y me dijeron que las diferencias son regionales; así que en últimas parece que es cuestión de estilo culinario... ¿gastronómico? ¿Qué diferencia habrá entre «culinaria» y «gastronomía»? Voy a mirar... (minutos después)  Parece que la cocina/culinaria se limita a las técnicas para preparar los platos, mientras que la gastronomía incluye prácticamente todo lo demás: la cultura, el origen de los alimentos, etc. Si quieren, pueden leer una explicación más detallada. Entonces, gastronómicamente hablando, hay variedades culinarias en la preparación de la tortilla mexicana :P

Una cosa que no puede faltar es el Guacamole. Es un placer sentir el aguacate con el tomate y lo demás, tan refrescante y mullido, como si uno se comiera descaradamente el relleno de la enchilada o el taco, pero con el alivio de que prácticamente está comiéndose una ensalada. Aunque, por supuesto, el guacamole, junto con los fríjoles, son la compañía de los nachos. ¡Ay, mamá, si sigo escribiendo, me va a comenzar a gruñir el estómago!

Los mexicanos también preparan tamales. Yo probé unos en un festival callejero, pero quisiera volver a aquel restaurante para ver si en realidad son así o es que los prepararon diferente. Es que me parecieron un poco secos. Igual, hace unos días estuve probando unas empanadas peruanas, y aunque la cubierta estaba sabrosa... también me parecieron un poco secas. ¿Será porque en esos festivales preparan algunos platos con antelación, y al otro día pierden la consistencia? En fin, ¿qué más hay? Ah, las Fajitas, que son unas tortillas delgaditas a las que le pone lo que quiera y ¡ÑAM! Por cierto, en el festival donde comí las empanadas, vendían «taco nam» o algo así, con la tortilla siendo sustituida por el nam. Se me ocurre una idea: ¡enchiladas de curry!

02 junio 2016

Tres Nuevas Delicias - Parte 1


En estos momentos, tal vez podría decir que cualquier cosa de mi tierra natal  - Colombia - podría ser la Suprema Delicia; pero incluso cuando hablaba de la otra «Deliciosísima Trinidad», estaba hablando de comidas de la calle, no de las caseras o típicas de mi país. Por cierto, también me he dado cuenta que aquellos platos son... bueno, no «autóctonos», pero sí muy del estilo local.

Las pizzas que yo disfruté, antes de emigrar a Japón, aunque al elegir nunca iban más allá del tradicional «mitad hawaiana, mitad pollo con champiñones», eran grandes, no tan cremosas... y los trozos de pollo, piña y champiñones no eran tan escasos como para que los pudieras contar (¡joder!). Aquí, las hamburguesas, en el mundo de la comida rápida (no las de restaurante), digamos que no tienen tanto prestigio; no tanto por aquello de «McDonald's es caro en tal país y barato en aquel» sino porque... hmmm, no pasa de ser un montón de carne molida con queso, tomate y lechuga, entre dos panes (o entre dos «panes» de arroz»... o pescado molido ¡bueno, sí, se esmeran! pero... [suspiro]). En cuanto al pollo asado, supongo que por influencia del Coronel Sanders, aquí casi siempre lo venden apanado. Lo más parecido al deliciosamente grasiento pollo asado a la brasa lo venden en algunos restaurantes peruanos (pero se me hace que no es tan jugoso/grasiento como quisiera), y en los brasileños ¡claro! pero los «rodizios» tienen fama de ser costosos (razón por la cual esas deliciosas carnes no hacen parte de mis trinidades). Cerquita estaría el pollo Tandoori de los indios, que por cierto, ya es hora de ir al tema.


Comida India


Aquí generalizo porque mientras que yo puedo decir pizza, pasta o lasaña por separado, sin decir «comida italiana», de la comida india no tengo un «fetiche» particular (lo mismo aplica a la comida mexicana). Por otra parte, esta comida es nueva para mí, y todavía no agarro los nombres de los platos.

En un reportaje, leí que gran parte de los puestos de comida indios en Japón  son en realidad nepaleses. Les toca hacer malabares a estas personas para lograr venir al país a intentar hacer fortuna. La situación se me hace un poco similar a la de los restaurantes chinos de mi país... ¡Ups, como es que no los incluí en mis triadas, digo, trinidades! OK, dejemos de jugar con esos términos delicados: en adelante, diré «sección gourmet» o algo así, es más, ya no voy a usar el título «La Nueva Deliciosísima Trinidad" :P En fin, yo nunca había conocido la comida india hasta que llegué a Japón. Hace más de una década, no recuerdo haber visto negocios de esta comida; a lo mejor habían restaurantes indios de lujo, pero no de los populares, de los negocios familiares que puedes encontrar por todos lados. Lo que más me gusta de la comida india son todos esos condimentos que usan. Se siente tan exótico. Por lo general, te sirven una bandeja con dos o tres tipos de salsas de curry, para comer con una especie de tortillas llamadas «nam». Los nam, uno los puede pedir con queso derretido, y en algunos puestos hay servicio de «todo el nam que puedas engullir». Aparte del pollito Tandoori, hay unas empanadas chiquitas llamadas «Samosa» que son muy parecidas a las de mi país. La verdad, si se trata de empanadas, no hay como las chilenas ¡aahhh [babeando]! También te sirven arroz con azafrán. Hay una bebida llamada «Lassi» que me encanta. Es como un yogur en leche, creo que es hasta fácil de hacer. Lo que odio es que, a diferencia del nam, si me zampo el vacito de una, pues ahí quedó: agua, toda la que quieras, pero lassi, a quinientos la orden. Después de comer, queda uno con un aliento a curry... pero usualmente te regalan una menta o te dan una cucharadita de hierbitas aromáticas con cardamomo y así.

Voy a dejar los siguientes platos para otra u otras entradas. Justo ahora me voy a ir a cenar al «Ganges», que es mi puesto favorito. ¡Mentiras! Voy a ver qué encuentro en la cocina ¡JA!