La semana pasada terminé de leerme un libro llamado "The Clitoral Truth" escrito por la feminista Rebecca Chalker. El subtítulo que le ponen es "The secret world at your fingertips / El mundo secreto a la punta de tus dedos" y creo que lo hace sugestivo tanto para mujeres como para hombres. Por cierto, ¿ustedes qué piensan de las feministas? Si la idea que tienen de ellas es que son las autoras de todos esos chistes de tipo "guerra de los sexos" o que son unas solteronas desarregladas que se agrupan a rajar de los hombres, pues de plano no tienen ninguna idea. Personalmente, cuando no sabía a qué iba todo eso del feminismo tenía una especie de temor cuando me pasaron un artículo en el que entrevistaban a... tiene nombre parecido al de la famosa enfermera Nightingale... momento googleo ¿eh?... ¡ya! era Florence Thomas (con razón no la encontraba por "Nightingale" :P) Bueno, el caso es que al leer sus puntos de vista, la impresión que me dio fue que el propósito en general es replantear el lugar que tiene en la sociedad, no como un ser abusado y marginado (aunque de hecho lo haya sido) que debe entrar a competir como un hombre con otro cuerpo sino rescatar y reafirmar todo eso que hace a una mujer "femenina" en un contexto en el que ambos sexos se complementen, sin confundir la igualdad humana con la anulación del género. Algo así, tal vez no soy claro o no he entendido bien, pero volvamos al libro.
La obra está dividida en cinco capítulos. El primero, que lleva el mismo título del libro, es el que literalmente me ha sacado de la ignorancia sobre ese hermoso y complejo sistema de órganos que es el clítoris. Para empezar, resulta que el clítoris no es esa pepita que los aficionados al cunnilingue ven como la clave suprema para estimular a una mujer: el clítoris viene a ser todo aquello a lo que llamamos "aquello" (je). La vagina viene a ser específicamente el receptáculo del pene cuando penetra (o eso fue lo que entendí). Por lo demás, si uno se detiene en las detalladas descripciones e ilustraciones (a cargo de un tatuador e ilustrador con el alias de "Fish") no puede dejar de asombrarse ante el poderoso sistema de placer sexual que es el clítoris; es como sí se tratara de una verdadera máquina sexual con muchas funciones incorporadas. Se habla de la envidia femenina por el miembro del hombre, pero mientras nosotros apenas contamos con una vena que simplemente eyacula al frotarla (que no es que uno se queje porque ¡caray! los buenos momentos que te hace pasar) ustedes las mujeres poseen un montón de receptores de estimulación que bien explorados pueden dar lugar a incontables posibilidades de nuevos placeres sexuales.
El segundo capítulo, titulado "el caso del clítoris perdido", nos muestra como la historia, particularmente el machismo y la Iglesia (por supuesto) ha reducido esa admirable parte de la anatomía femenina a una simple compuerta de fluidos que sólo sirve para ser penetrada, procrear y orinar. En cuanto a eso último, ¡mierda! me he quedado aterrado de mi propia ignorancia sobre el cuerpo de la mujer. Me da pena confesarlo pero a mis 30 años, no fue sino hasta leer este libro que me he enterado que la mujer tiene la uretra entre los labios vaginales y es por ahí que orina. ¡jejeje! bueno, uno no repara mucho en esas cosas, uno no quiere saber por ejemplo lo que ocurre con esas toallas higiénicas y eso y... pues, como desde pequeño las he visto orinar sentadas pues otra fue la idea que me hice ¡jum! ¡Bueno ya! Pasando al tercer capítulo, éste habla sobre la eyaculación femenina. Esta parte me parece más importante para las mujeres porque la autora cuenta que muchas veces es tomada como una indeseada micción involuntaria, lo cual termina con un urólogo mandando a hacer cirugías que no deben ser; asimismo, relata los inconvenientes que tienen algunas mujeres con esta líquida manifestación de desahogo sexual. El mensaje sería que la eyaculación femenina no debería ser un problema tanto si aparece o por que no la hay.
En el cuarto capítulo no puedo estar más que satisfecho y de acuerdo con los puntos de vista de la señora Chalker acerca de la masturbación. Si la sociedad actual no es capaz de ver las prácticas sexuales en solitario como algo totalmente válido, que no hace a la persona desaseada, enferma y mucho menos patética, supongo que sólo en países donde la mujer puede ser más liberada - como parece ser el caso de los Estados Unidos o Europa - nos acostumbraríamos a ver un "consolador" en el bolso de las damas junto al maquillaje, el perfume... ¿y el spray pimienta? En fin. Respecto al último capítulo, ese sí creo que está más específicamente dirigido a la mujer, pues habla de diversos talleres sexuales para mujeres donde por ejemplo se reunen unas de 20 puchos años hasta los setenta y puchos :s y la guía les enseña cómo "despertar su eroticidad", resolver sus miedos, etc. No quisiera imaginarme ese ambiente tan excesivamente mujeril, hablando de sus periodos, de sus amantes, llorando, riendo... sobreactuándose, ¡puaj! La autora sugiere una gran cantidad de material relacionado para consultar y agrega un excelente glosario. Aprendí muchas cosas en este libro, no sólo sobre el clítoris sino sobre la vida sexual, aparte de aumentar mi admiración por ese ser tan fascinante que es la mujer.

