09 mayo 2018

Robots, Imperios, y Fundaciones


Cuando era niño, vi una película en la que un grupo de científicos viajaban a través del cuerpo humano. En ese entonces, no sabía ni el nombre de la película, ni que estaba relacionada con el asombroso autor Isaac Asimov. Pocos años después, curioseando en los libros, vi un libro llamado "Fundación e Imperio", que sólo me llamó la atención por la imagen de la portada que parecía como de la Guerra de las Galaxias. Comencé a leer, pero no entendí nada. demasiados términos "ciencia-ficticios" o qué se yo. Pasaron más años, y un día dieron en la tele una película llamada "El Hombre Bicentenario". Otra vez aparecía ese misterioso nombre "Isaac Asimov". Después de ver en el cine "Yo, Robot", vi que estaban vendiendo el libro "Yo, Robot". Las historias me encantaron, especialmente aquellas en que aparecía la psicóloga de los robots, Susan Calvin.

En el año 2015, me topé con un libro llamado "Gold". La verdad es qué no me acuerdo bien qué fue lo que leí ahí, eran como unas editoriales y una que otra historia. ¡Ah! Creo que había una historia que me gustó mucho, que era sobre un planeta donde al parecer le daban alucinaciones a la gente, pero un muchacho con cierto talento había descubierto de qué se trataba la cosa. Bueno, el caso es que desde ahí, me comenzó a interesar la obra de Asimov, así que fui a la Wikipedia a mirar qué leer de él. Entonces, me encontré un enlace donde figura una lista (English) con el orden de lectura recomendada de sus libros de ciencia ficción. La vida y obra de este señor es asombrosa. El escribió de todo: ciencia, historia, detectives...

En la lista que les digo, hay varios grupos. Primero, una sola obra llamada "El Fin de la Eternidad", que es sobre viajes en el tiempo. Hasta entonces, sólo había leído colecciones de sus historias, y ese era mi primer libro. Al principio, me pasó lo de antes, que no entendía mucho, pero luego ya uno se va familiarizando. Hay una cosa muy peculiar y fascinante con estos libros de Asimov, y es que su estilo no es tan "literario"; es decir, es que en otros autores, a veces me da pereza cuando comienzan con descripciones excesivas, adornos poéticos, reflexiones, como "el misterioso aire de los pliegues de su vestido rumoraban otras épocas que... blablablá". Bueno, a lo mejor es que este género literario es así, no sé. El caso es que cuando comienzas a leer este libro, y los siguientes, todo el tiempo estás con las expectativas sobre qué es lo que va a pasar, como si poco a poco los detalles dispersos comenzaran a tomar forma; y de repente, ¡PUM! llegas al final del libro. A veces no puedes creer que se haya acabado.

Siguiendo por la lista, están las obras de los robots. Algunas son sobre Susan Calvin, otras son sobre un par de especialistas, y las más divertidas son sobre el investigador Elijah Baley y su amigo humanoide Daneel Olivaw (R.) Al llegar a "El Hombre Bicentenario", estaba pensando siempre en la película. SPOILER:
No hay romance en la versión escrita. Por lo demás, ambas a su modo son muy buenas, aunque creo que inevitablemente, la película deja una impresión más duradera.

Después de los robots, siguen los libros del imperio galáctico. Supongo que si no hay películas de estos libros es porque es muy costoso hacerlas, porque leerlos es casi como ver películas, y no películas de "cine arte", sino películas comerciales, de las... ehm... divertidas ¡JA! No, mentiras, en ambas hay cosas atractivas. Los tres libros son buenos, pero "The Stars, Like Dust", me pareció más bien como una especie de fantasía nerd sobre ser un macho inteligente, un joven capitán Kirk en Star Trek. Mejor dicho, los otros son muy buenos, pero éste no me pareció taaan bueno.

En este momento, he comenzado a leer "las fundaciones". He leído "Prelude to Foundation". Por lo que leí, asumo que estos libros giran alrededor del personaje Hari Sheldon, y su Psico-historia, que es como una especie de ciencia predictiva.

Me ha gustado mucho leer los libros en ese orden sugerido porque al final todo parece consecutivo, y que hay una relación (más directa en unos que otros) entre todos ellos. Es como si uno se alegrara de encontrar a tal personaje de otro libro, como si fuera un "cameo". Otra cosa que me parece sorprendente es que muchos de esos libros fueron escritos en los años 50. De seguro, varias generaciones han leído todo eso, y las imágenes sensoriales han de coincidir con los "efectos especiales imaginarios" de la época. Para todos, lo que fue el futuro para Isaac Asimov, es el futuro para nosotros. Quien sabe cómo lo verán los lectores de los siglos venideros (asumiendo con esperanza que los haya).

24 abril 2018

Zumba que Zumba


Este año, mi pareja me convenció de ir a una sesión de Zumba para principiantes. Tuvo que convencerme porque a mi no me gusta mucho la música tropical o fiestera, y no se me da bien el baile. Por otra parte, es bueno tener nuevas experiencias. Como era de esperarse, yo era más o menos como Clark Kent haciendo aeróbicos en Superman II ¡JA!


La zumba me pareció un ejercicio muy bueno. Al otro día, sentí bastante los músculos abdominales. Entre todos esos ejercicios de moverse, me parece el mejor de todos porque requiere mucha habilidad y agilidad para seguir el baile. Los aeróbicos o las rutinas con movimientos de artes marciales se ven repetitivos y como si no tuvieran mucha conexión entre sí. En la zumba, hay que concentrarse bastante, pero al mismo tiempo se puede estar en ambiente lúdico, al fin y al cabo es un baile con música de parranda.

Me gustaría hacer más zumba... algún día. Me parece que para ello tendría que comenzar primero un tiempo practicando solo porque incluso en grupos de principiantes es algo difícil seguir el paso de los otros. Cuando uno no se sabe mover bien, es un poco aburrido. Me pasaba todos los años en las fiestas de fin de año en Colombia, porque soy uno de esos latinos que (todavía) no saben bailar.

28 agosto 2017

El «Anti-teléfono»


No me refiero aquí a los celulares, aunque se podría decir que el celular es el «Anti-teléfono» porque uno rara vez lo usa como tal, y cuando lo hace, es usando aplicaciones gratuitas (al menos no pagando lo que cuesta una llamada telefónica). Hablo de un tipo de teléfono fijo que venden en Japón (no sé si en otros países), y que tiene unas funciones de «prevención de llamadas molestas» - 迷惑電話防止 / meiwaku denwa boshi -.

Resulta que el mes pasado tuve un incidente con unos «tele-mercaderes» que, identificándose como empleados de la telefónica, me hicieron traspasar mi línea telefónica y el servicio de Internet a otra empresa. Hasta donde he podido entender, lo que pasa es que la empresa de telefonía, la NTT, que está recibiendo menos ingresos de los teléfonos fijos, está cediendo a empresas de telecomunicaciones el uso de la línea y del Internet en un sólo paquete; es decir, que pagas el proveedor y el teléfono fijo a una sola empresa. Pasarse a ese sistema es opcional (cuando llamaron, pensé que me preguntaban si estaba de acuerdo en que lo establecieran del todo, o que ya lo estaban haciendo). Sin embargo, los vendedores por teléfono - intermediarios - andan como tiburones, haciendo que la gente se inscriba, a veces usando trucos sucios. (A boring recount of my case). Por cosas como ésta, pero más que todo por las incesantes estafas por teléfono a los ancianos - sin mencionar los acosadores y pervertidos -, pues parece que ha nacido un nuevo mercado para el negocio de los teléfonos. 

Como no pude evitar dejar mis lamentos en la Red, una amiga paraguaya me aconsejó usar una máquina contestadora. Entonces me puse a mirar teléfonos, y me topé con los «meiwaku denwa boshi». El teléfono que a mi me gustó, tiene tres funciones:

1. Contestadora (por supuesto).
2. Grabador de llamadas.
3. Opción «yo me encargo». Esta consiste en que cuando alguien llama, oprimes un botón, y el teléfono se encarga de preguntar quién es y para qué llama. Si uno no quiere atender esa llamada, uno oprime otro botón, y el teléfono deja un mensaje de excusa, y cuelga. Si uno no quiere contestar desde el principio, pues usa ese botón de una vez.

Hay algo que me parece muy curioso de Japón. Cuando alguien te llama al celular, ahí mismo aparece el número de la persona o empresa que llamó. Con el teléfono fijo es diferente: si quieres que aparezca el número - asumiendo que tu teléfono tenga una pantalla y tenga la función de identificador de llamadas - tienes que solicitar a la telefónica que te active el servicio, y pagar una mensualidad. ¿Es así en el resto del mundo? Teniendo en cuenta las estafas, robos, violaciones, acosos, y asesinatos que se podrían evitar si uno tuviera el jodido derecho de saber quién carajos está llamando, no me parece que deberían cobrarlo; al menos, debería estar incluido por defecto, y el que no quiera pues solicita que lo saquen. Otra cosa que me pregunto es si es que esa función es tan compleja que requiere de alguna maquinaria o sistema especial que le cuesta tanto a la NTT como para cobrarla. Por cierto, ¿cuánto cobrarán? (:P)

Lo admito: rara vez uso el teléfono fijo. Cuando lo hice instalar, fue porque había una promoción que iba con el Internet. En cuanto ahora, parece que deshacerme de él requeriría pagar una multa por romper el contrato con el nuevo sistema. Por otra parte, tener un número teléfonico fijo da alguna ventaja cuando uno hace algún trámite (¿indicador de estabilidad?). Sea como sea, mi plan es usar el «anti-teléfono» para las dos llamadas anuales a mi mami, y para no contestar nunca (a menos que sea necesario o me interese).


20170829

Estuve googleando:

- El servicio cuesta 400 yenes mensuales, más 2000 yenes de instalación.

- En Colombia también toca solicitar el servicio a la empresa de telefonía, aunque no miré si tocaba pagar mensualidad. Sospecho que entonces puede ser igual en otros países.