28 junio 2016

Tres Nuevas Delicias - Parte 2


Comida Mexicana

Hace unas semanas, estuve en un restaurante mexicano («El Pancho». Al parecer muy popular en la comunidad extranjera) Habían muchísimos platos en el menú. Algunos los veía por primera vez. Me gustaría ir de nuevo, algún día, para probarlos. Ese día me comí unas enchiladas muy deliciosas. Las escogí porque la foto de la enchilada se veía muy «sexy» ¡JA! La tortilla blandita, rellenita de pura carne y otras cosas, casi flotando en la salsa... ¡ahhh!

De las recetas que involucran tortillas, me parece un poco difícil señalar la diferencia entre ellas: Burrito, Taco...¡ups, no me acuerdo de más, jaja! La enchilada sí la distingo porque es como ensopada en la salsa... (repito: ¡ahhh!). Viendo el menú, parece que lo que varía es el uso de harina de maíz o del maíz así no más. Justo en estos días, hablé con unos mexicanos sobre esto, y me dijeron que las diferencias son regionales; así que en últimas parece que es cuestión de estilo culinario... ¿gastronómico? ¿Qué diferencia habrá entre «culinaria» y «gastronomía»? Voy a mirar... (minutos después)  Parece que la cocina/culinaria se limita a las técnicas para preparar los platos, mientras que la gastronomía incluye prácticamente todo lo demás: la cultura, el origen de los alimentos, etc. Si quieren, pueden leer una explicación más detallada. Entonces, gastronómicamente hablando, hay variedades culinarias en la preparación de la tortilla mexicana :P

Una cosa que no puede faltar es el Guacamole. Es un placer sentir el aguacate con el tomate y lo demás, tan refrescante y mullido, como si uno se comiera descaradamente el relleno de la enchilada o el taco, pero con el alivio de que prácticamente está comiéndose una ensalada. Aunque, por supuesto, el guacamole, junto con los fríjoles, son la compañía de los nachos. ¡Ay, mamá, si sigo escribiendo, me va a comenzar a gruñir el estómago!

Los mexicanos también preparan tamales. Yo probé unos en un festival callejero, pero quisiera volver a aquel restaurante para ver si en realidad son así o es que los prepararon diferente. Es que me parecieron un poco secos. Igual, hace unos días estuve probando unas empanadas peruanas, y aunque la cubierta estaba sabrosa... también me parecieron un poco secas. ¿Será porque en esos festivales preparan algunos platos con antelación, y al otro día pierden la consistencia? En fin, ¿qué más hay? Ah, las Fajitas, que son unas tortillas delgaditas a las que le pone lo que quiera y ¡ÑAM! Por cierto, en el festival donde comí las empanadas, vendían «taco nam» o algo así, con la tortilla siendo sustituida por el nam. Se me ocurre una idea: ¡enchiladas de curry!

02 junio 2016

Tres Nuevas Delicias - Parte 1


En estos momentos, tal vez podría decir que cualquier cosa de mi tierra natal  - Colombia - podría ser la Suprema Delicia; pero incluso cuando hablaba de la otra «Deliciosísima Trinidad», estaba hablando de comidas de la calle, no de las caseras o típicas de mi país. Por cierto, también me he dado cuenta que aquellos platos son... bueno, no «autóctonos», pero sí muy del estilo local.

Las pizzas que yo disfruté, antes de emigrar a Japón, aunque al elegir nunca iban más allá del tradicional «mitad hawaiana, mitad pollo con champiñones», eran grandes, no tan cremosas... y los trozos de pollo, piña y champiñones no eran tan escasos como para que los pudieras contar (¡joder!). Aquí, las hamburguesas, en el mundo de la comida rápida (no las de restaurante), digamos que no tienen tanto prestigio; no tanto por aquello de «McDonald's es caro en tal país y barato en aquel» sino porque... hmmm, no pasa de ser un montón de carne molida con queso, tomate y lechuga, entre dos panes (o entre dos «panes» de arroz»... o pescado molido ¡bueno, sí, se esmeran! pero... [suspiro]). En cuanto al pollo asado, supongo que por influencia del Coronel Sanders, aquí casi siempre lo venden apanado. Lo más parecido al deliciosamente grasiento pollo asado a la brasa lo venden en algunos restaurantes peruanos (pero se me hace que no es tan jugoso/grasiento como quisiera), y en los brasileños ¡claro! pero los «rodizios» tienen fama de ser costosos (razón por la cual esas deliciosas carnes no hacen parte de mis trinidades). Cerquita estaría el pollo Tandoori de los indios, que por cierto, ya es hora de ir al tema.


Comida India


Aquí generalizo porque mientras que yo puedo decir pizza, pasta o lasaña por separado, sin decir «comida italiana», de la comida india no tengo un «fetiche» particular (lo mismo aplica a la comida mexicana). Por otra parte, esta comida es nueva para mí, y todavía no agarro los nombres de los platos.

En un reportaje, leí que gran parte de los puestos de comida indios en Japón  son en realidad nepaleses. Les toca hacer malabares a estas personas para lograr venir al país a intentar hacer fortuna. La situación se me hace un poco similar a la de los restaurantes chinos de mi país... ¡Ups, como es que no los incluí en mis triadas, digo, trinidades! OK, dejemos de jugar con esos términos delicados: en adelante, diré «sección gourmet» o algo así, es más, ya no voy a usar el título «La Nueva Deliciosísima Trinidad" :P En fin, yo nunca había conocido la comida india hasta que llegué a Japón. Hace más de una década, no recuerdo haber visto negocios de esta comida; a lo mejor habían restaurantes indios de lujo, pero no de los populares, de los negocios familiares que puedes encontrar por todos lados. Lo que más me gusta de la comida india son todos esos condimentos que usan. Se siente tan exótico. Por lo general, te sirven una bandeja con dos o tres tipos de salsas de curry, para comer con una especie de tortillas llamadas «nam». Los nam, uno los puede pedir con queso derretido, y en algunos puestos hay servicio de «todo el nam que puedas engullir». Aparte del pollito Tandoori, hay unas empanadas chiquitas llamadas «Samosa» que son muy parecidas a las de mi país. La verdad, si se trata de empanadas, no hay como las chilenas ¡aahhh [babeando]! También te sirven arroz con azafrán. Hay una bebida llamada «Lassi» que me encanta. Es como un yogur en leche, creo que es hasta fácil de hacer. Lo que odio es que, a diferencia del nam, si me zampo el vacito de una, pues ahí quedó: agua, toda la que quieras, pero lassi, a quinientos la orden. Después de comer, queda uno con un aliento a curry... pero usualmente te regalan una menta o te dan una cucharadita de hierbitas aromáticas con cardamomo y así.

Voy a dejar los siguientes platos para otra u otras entradas. Justo ahora me voy a ir a cenar al «Ganges», que es mi puesto favorito. ¡Mentiras! Voy a ver qué encuentro en la cocina ¡JA!

22 enero 2014

夜店 よみせ yomise - parte 2



Ibamos en la comida, ¿no? Bueno, pues también tenemos los puestos de comida extranjera.

De la comida china, pues tenemos las «butaman» (buta manyu). «Manyu» es una masa que se puede rellenar con dulce, vegetales o carnes. «Buta» significa cerdo. También hay unas sopas y más o menos todos esos platos de los restaurantes chinos, excepto el «arroz chino», que vendría a ser una forma de «arroz con pollo» latinoamericano o un «chahan» o «yakimeshi» japonés: vulgares (ehm, vulgarmente deliciosos) arroces fritos con carnes y verduras. Una vez probé una especie de arepas chinas rellenas, ¡ay, ultra-deliciosas! pero nunca volví a encontrar un lugar donde las vendían.

La comida mexicana es muy popular en Japón. Hay puestos de tacos, burritos, etc. También tenemos puestos de comida india, con el curry y el nam. De la comida turca, venden el «kebab» que es una carne ahí, enroscada en un chuzo, y cuando pides una porción, te cortan unos pedacitos y los meten en una especie de nam o burrito. ¡Ahh, sería delicioso que hubieran puestos de arepas colombianas y de empanadas chilenas!

Ciertamente, venden comidas muy sabrosas en las yomise, pero... ¿vale la pena engullir de todo un poquito? Hmm... La vaina es que estas ferias están abarrotadas de gente; es como una permanente hilera de gente en un museo (de los divertidos, ¡JA!). Si compras algo, entonces te toca comer caminando o ver donde te puedes parar. Donde botar la basura es otro cuento. Ahora, lo realmente «desmotivador» es el precio. En otra parte, con 500 yenes te puedes costear un almuerzo decente; con 1.000 yenes, una cena que te deje lleno. Entonces, ¿cambiarías eso por una salchicha de 500 yenes con una cerveza de 500 yenes? Bueno, los «salaryman» podrán darse gusto, pero yo soy clase obrera y paso.




Juegos

Hay tiro al blanco, con una escopeta de corchitos o con dardos; loterías, tirar los aros, arco y flechas, lanzar una pelota para derribar bloques, pinball, kingyosukui (agarrar pescaditos con una red de papel)... no me acuerdo de más.

El juego que más me gustaba era el de la escopeta. Si vas a jugar en la yomise, debes tener la mentalidad de un niño, o de lo contrario pensaras que es una estafa. Con la escopeta, he podido derribar y ganar cajitas de chicles, pero de resto, si quieres ganar otro tipo de premios, tienes que canalizar tu ki o usar tus poderes psíquicos para que el corchito logré hacer que el premio se caiga de la ancha tabla en el que está puesto, porque tumbarlos solamente no vale. Algo parecido ocurre con los aros: son de un material tan liviano que da lo mismo que tires una hoja de papel, porque a no ser que seas un ninja... o un niño que se paró cerquita de las cositas de enchoclar y con su corto bracito prácticamente puso el aro ahí... no lograrás nada. Eso sí, te dan «premio de consolación». El tiro con arco sí vale la pena, al menos como experiencia :S De resto, no he querido arriesgar lo del tren de regreso a casa. ... o ¿será que soy muy mal perdedor? :P



Mercancías

Estas ventas me recuerdan mucho a las ferias de artesanías que se hacen en mi país, Colombia. Una parte, son las artesanías propiamente dichas: los adornos, accesorios, etc. La otra, son esas «chucherías pop», sólo que en lugar de afiches de rockeros o tías en tanga, pues son imágenes de jovencitos metrosexuales y lolitas, cantantes o «idols», tanto de Japón como de Corea del Sur... o personajes de anime/manga. De resto, las mismas cosas «made in China» o «made in Taiwan»


En resumen, es muy divertido ir y echarle ojo y nariz a todos los puestos de las yomise. El ambiente es lo más parecido a... un ambiente alegre en este... ehmmm... como dijera... agridulce... gris... Japón. Si me preguntas a mí, ve con la intención de gastar un máximo de 1.000 yenes o harías bien en ir, mirar y «sayonara».